30 de noviembre de 2010

La pinta del bacán de Caribanía. La Bacanería Planetaria y la vestimenta festiva en el Gran Caribe.

Caribanía es el territorio espiritual que está más allá del territorio geográfico del Gran Caribe. La bacanería planetaria se expresa en Caribanía con los rasgos esenciales de su patrimonio cultural: una alta valoración del sentido estético de la vida, un gusto innato por la música y el baile y un gusto enorme por vestirse con los colores de sus paisajes. El cuadro es un ejemplo de las múltiples pintas bacanas que usan los bacanes en Caribanía.
Todo empieza por los zapatos, pisos o patozas, de dos tonos para darle color al baile cuando se deslizan en el escenario persiguiendo las notas musicales. El leopanta es la transición en la pinta, debe ser enlace entre los patozas y la misaca. Debe contrastar con esta. Oscuro para equilibrar el brillo de los colores cálidos; o claro para darle velocidad a los colores fríos. La misaca es el estandarte, está en juego toda la creatividad para llamar la atención y tirar un mensaje. La misaca lo dice todo. Cuando tienes todo esto, estás hecho, ya tienes la hebra completa. Estás listo para el bacaneo, el lenguajeo, el bembeteo que enriquecen el espíritu. La esquina te espera, el barrio está atento, el mar está en la orilla, el planeta te está llamando. Oye los tambores, el bembé está empezando. Solo falta que el son, el bolero y la salsa te embriaguen. El mapa de la camisa te muestra los escenarios, con esa pinta te ves bien en todos.
Esta es la pinta de un bacán veterano del Gran Caribe que sigue la tendencia de su propia estética. Hoy, las pintas de los jóvenes bacanes y bacanas del Caribe rompen con el estereotipo y se visten de mil maneras. La bacanería hoy es planetaria, multiversal.
Las bacanas y los bacanes distinguen entre bacanear y tolerar. En la tolerancia estética hay un velado aplazamiento de la negación de la pinta del otro. En cambio en un ambiente con bacanería, al otro, de inmediato, se le reconoce en su condición y se le festeja su pinta. Así como todos no podríamos estar de acuerdo con una única pinta de la bacanería tampoco podríamos pasar al otro extremo: descalificar la pinta del tradicional bacán salsero. El bacán veterano se seguirá gozando su pinta y los otros bacanes y bacanas también lo harán con las suyas. La bacanería la concebimos como una emoción biológica que nos une como especie, vestida con el lenguaje libertario de las artes, con el ropaje variopinto del pluriverso estético de la gran diversidad cultural contemporánea.
El cuadro es solamente un ejemplo de "una posible pinta que pudiera ponerse un bacán en Caribanía", por ejemplo, yo y muchos de mis bróderes que seguimos usándolas. Mis pisos, mis corte águila, son negros con blanco y me los pongo para las ceremonias más importantes de mi vida, como para hacer una ponencia en un congreso de psiquiatría. A nadie se le impone que se ponga esa pinta para ser bacán, lo importante es el vacile firme.
La bacanería contemporánea es una mezcla compleja de todas las diversas manifestaciones culturales. En todas ellas: metaleros, rockeros, emos, punketos, champetos, reggaetos, hay una gran cantidad de bacanes y bacanas buscando una carreta para desarrollar su vida. Ellos saben, en últimas que, lo que los mantiene en este planeta es su propia bacanería. Por eso entre todos la estamos afinando.
Un saludo afectuoso a los Bacanes y Bacanas de la Caribanía. Especialmente de los amigos y amigas que se han reportado desde Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Ciudad de Panamá, La Habana, Santiago de Cuba, San Juan de Puerto Rico, Maracaibo, Caracas, Santo Domingo, Puerto Príncipe, Salvador de Bahía. En todas estas ciudades del Caribe la bacanería se palpa en sus esquinas, sus plazas, en las reuniones familiares, en los bailes. Igualmente un abrazo bacano planetario para los bacanes y bacanas caribanos que emigraron y ahora viven en comunidades o barrios de origen caribeño de ciudades como Miami, New York, New Jersey, Los Ángeles, Toronto, París, Ámsterdam, Londres, Madrid, Barcelona, Roma, Milán, Berlín.

¡Mucha bacanería a todos y todas!
Haroldo Martínez Pedraza
Fundación Bacanería Planetaria
3003834063 y 3 60 15 01.
Barranquilla, Colombia.




La Bacanería cultural del Gran Caribe. Hoy dispersa por el Planeta, riqueza de Caribanía.

Los nostálgicos bacanes y bacanas de la diáspora, caribanos dispersos por el mundo,  cuando se reúnen reviven los rasgos esenciales de su patrimonio cultural: bacanería,  valores,  estética, espiritualidad, emociones, sentido de apreciación de la naturaleza,  convivencia festiva, música. Bailan salsa, juegan dominó, conversan sobre béisbol o evocan las plácidas siestas del mediodía en la lejana playa tropical; recuerdan cuando en la hamaca escuchaban encantados a Bob Marley o a Hector La Voe. Viven, reviviendo la Paz de la Bacanería.
Caribanía, y su herencia de la bacanería, se encuentra viva, actuante, donde quiera que se halle un individuo o una comunidad autoconstruyéndose en el espíritu extrovertido y expansivo de la cultura del Caribe. Los caribanos y caribanas se declararán planetarios en la medida en que reconozcan que su destino está ligado al de la humanidad entera. Hacemos parte de la multitud planetaria multicultural que lucha por contrarrestar la destrucción de nuestro hábitat natural. La gente bacana de Caribanía con mentalidad planetaria busca integrarse, sin desaparecer, en la diversidad cultural contemporánea.
La bacanería en Caribanía aparece como el espíritu alegre y creativo, que hermanando a los caribanos, despierta simpatía a su alrededor. La bacanería de Caribanía se expresa masivamente y con éxito en la industria del disco, del video, del cine, en el arte y la literatura. La cultura bacana de caribanía es la sal y la pimienta que entusiasma los espíritus de todos que entran en contacto con ella.
Por Hugo González Montalvo
Publicado en el diario EL HERALDO de Barranquilla, Colombia.
Columna de opinión. Página editorial
Martes, 20 de noviembre de 2007.

La Bacanería en el Gran Caribe. Caribanía, una comunidad que se identifica con la cultura bacana.

A la gente del Gran Caribe, que vive en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Ciudad de Panamá, La Habana, Santiago de Cuba, San Juan de Puerto Rico, Maracaibo, Caracas, Santo Domingo, Puerto Príncipe, Salvador de Bahía. le es familiar la bacanería. Se palpa en sus esquinas, sus plazas, en las reuniones familiares, en su música, en los bailes.
Cartagena de Indias, Colombia.
Todas estas ciudades del Caribe, poseen un existencial horizonte de expectativas muy similar, lo que nos hace recordar la vigencia de su parentesco cultural caribano.
Festival de Notting Hill, convocado por los bacanes y bacanas,
 caribanos y caribanas de Londres.
Los que emigraron, las comunidades de ascendencia caribeña que habitan en ciudades como Miami, New York, New Jersey, Los Ángeles, Toronto, París, Ámsterdam, Londres. conservan, aunque transformadas, partes de sus costumbres; entre ellas, la bacanería de sus ancestros.


Fotos del Encuentro Festivo y Conversatorio de Bacanes y Bacanas de Sincelejo, Sucre, Colombia. Presentación del Septeto Caribana.

Encuentro y Conversatorio
de Bacanes y Bacanas
de Sincelejo, Sucre, Colombia.
Presentación del septeto Caribana,conformado por miembros del grupo BBM de Sincelejo.
Viernes 27 de febrero de 2009.
Lugar: Patio de eventos del Fondo Mixto Departamental de Cultura.

Fue una animada velada donde se conversó sobre la cultura de paz de la bacanería, se bailó y gozó con el ritmo del Son Cubano.
 
 
 
  
 
 
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Barranquilla, Colombia.