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Bacanería Planetaria. Cel: 3153386370 Barranquilla - Colombia. Grupo BBM en Facebook. Organización no gubernamental para promover y divulgar la bacanería y mantener lazos de amistad entre todos los bacanes y bacanas del planeta. Nuestros ideales: paz, amor, ecología, ética, arte, justicia, fraternidad y amistad. Un bacán o una bacana es buena gente, actúa “a lo bien”. Se comporta de manera justa, solidaria y ética.
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6 de mayo de 2012

Los proyectos que dejó el Bacán del Intelecto

Por Haroldo Martínez Pedraza


Hugo Rafael González Montalvo nació en Sincelejo en 1956. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Externado de Colombia, y Cine y Televisión en el Istituto Scienze Cinematografiche en Florencia, Italia.

De todas las enseñanzas que dejó Hugo González Montalvo en su corta pero productiva vida, la que transformó a muchas de las personas con las que intimó como investigador fue la que él llamaba hacer la tarea, y hacerla bien, lo cual implicaba que uno debía intentar saber todo lo existente sobre un determinado tema antes de escribir una sola palabra sobre dicho tema.
Las reuniones de trabajo con él eran extenuantes por lo maratónicas y por el nivel de exigencia intelectual, de cada una de ellas debía salir por lo menos una frase nueva que nadie hubiera dicho antes. Era su esencia como investigador y lo que exigía de sus amigos y estudiantes.
A un año de su fallecimiento, en la Fundación Bacanes y Bacanas del Mundo, que él creó, damos fe de lo anterior, pues Hugo dejó hecha casi toda la tarea, en el sentido de saber que contamos con un legado teórico y fílmico desarrollado por él que servirá de materia prima para terminar aquello que él no pudo, el libro y la película de la Bacanería, sus dos retos más ambiciosos.
Por el primero respondemos porque desde cuando se presentó por primera vez su documental-puesta en escena “La bacanería, un estilo de vida”, se inició un proceso de investigación mucho más complejo del que antecedió a la realización del documental debido al impacto que este tuvo a nivel local, nacional e internacional.
Y todo a partir de una pregunta que él se hizo como director: ¿por qué fue tan exitoso? Entonces, nos contagió en sus reflexiones –que él llamaba recursiones, volver a pensar sobre lo mismo para crear una idea nueva– y nos pusimos a leer sobre biología, antropología, arqueología, evolución, filosofía, arte, música, cultura y estudios culturales, pensamiento complejo, y todo aquello que pudiera servir para resolver la pregunta.
Después de una década de lectura de una intensidad cuasimaníaca al comienzo, que se mantuvo a velocidad de crucero durante la mayor parte del tiempo y que solo fue declinando cuando se le diagnosticó el linfoma que acabó temprano con su vida, llegamos a una conclusión atrevida en la que afirmamos que la bacanería es una emoción que ha acompañado al ser humano desde los albores de su humanización y que nos ha permitido llegar a convertirnos en lo que somos, homo sapiens sapiens, hombre que sabe que sabe, hombre que sabe que no está solo en el mundo y que sabe que su comportamiento debe ser el adecuado para convivir en comunidad con base en unas normas sociales que consultan la bonhomía de las personas.

Afiche promocional de la película “Good morning, Babylon, de los hermanos Taviani, 1986.

La bacanería es aquello que está por encima del cerebro más primitivo o del cerebro emocional, es la racionalidad que se inclina hacia lo que tiene que ver con el bienestar íntimo,
social  y  planetario.  Esa es la sustancia del libro de la bacanería.
Su segundo proyecto, la película, sí nos pone en un aprieto porque no sabemos a quién recurrir para que sea el director de tamaña proeza. No solo porque fue uno de los artífices del constructo teórico sino, también, porque sus credenciales cinematográficas le daban respaldo para una película compleja absolutamente conceptual, sin referentes anteriores.
Después de un paso muy activo por la Facultad de Derecho del Externado de Colombia al lado de personas que hoy son o han sido figuras públicas nacionales, dejó ese mundo a un lado y se largó para Italia en busca de su verdadero bacaneo, a estudiar técnica de cine y televisión en el Istituto Scienze Cinematografiche de Florencia, donde tuvo la incomparable fortuna de participar como auxiliar en la filmación de la película Good morning, Babylon (1986), de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani.
Una vez obtuvo su título hizo un viaje a Colombia para ver cómo estaba el ambiente y con el propósito de regresar a Italia, donde lo esperaba un futuro promisorio por su talento y por las conexiones y amistades en el medio. Casi sin proponérselo, se fue enredando en proyectos de creación teórica y práctica en diferentes áreas de la comunicación que expresó a nivel de documentales sobre el territorio geográfico y cultural de Caribanía, esa república ideal proveniente del emocionar cultural de los pueblos unidos por el Mar Caribe que se extiende más allá de las fronteras de su gran cuenca para germinar en cualquier sitio del mundo donde un caribano o una caribana puedan plantar la palmera de su cultura. Por eso la llamó, románticamente, República Independiente de Palmas de Caribanía.
Hugo González y Haroldo Martínez en la filmación del documental “La bacanería, un estilo de vida”, del cual fue director en 1998.

Lo que realmente lo amarró aquí fue haber encontrado en el propio territorio de Caribanía un estilo de vida coherente con ese espíritu que él imaginaba para ese espacio monocultural. Se trataba de la bacanería, un lenguaje, una forma de ser, una metáfora de la vida a lo bien.
Para mí representa una enorme satisfacción haber sido la persona que le mostró la palabra y el concepto a través de una novela que nunca he publicado y que le sirvió de base para su propuesta al Ministerio de Cultura en un concurso de documentales del cual salió “La bacanería, un estilo de vida”, hace 14 años.
A Hugo le dimos el título de ‘Bacán del Intelecto’ porque sus charreteras académicas en el pluriverso de la comunicación son incontables. Baste un ejemplo para explicarlas todas. Presentó a la Real Academia de la Lengua Española una argumentación seria para la inclusión de la voz “Bacanería” en el diccionario. El 3 de febrero de 2008 la Real Academia aceptó estudiar la inclusión. No hubo celebración, aún no la han incluido, dijo.
Dejó en manos de Katia Oliveros Cabarcas, su viuda, el estandarte de la Fundación Bacanes y Bacanas del Mundo para darle continuidad a una propuesta filosófica, política, cultural, emocional, evolucionista, que pretende ser alternativa seria a nivel local y global de cómo podríamos bacanizar para crear un mundo mejor posible. Katia es Maestra en Artes Plásticas, alumna de Hugo, cuidadora de sus últimos años, y con un temple de acero para asumir tremenda responsabilidad. Los miembros de la fundación la respaldamos: The King is dead! Long live the Queen!





  

30 de noviembre de 2010

La pinta del bacán de Caribanía. La Bacanería Planetaria y la vestimenta festiva en el Gran Caribe.

Caribanía es el territorio espiritual que está más allá del territorio geográfico del Gran Caribe. La bacanería planetaria se expresa en Caribanía con los rasgos esenciales de su patrimonio cultural: una alta valoración del sentido estético de la vida, un gusto innato por la música y el baile y un gusto enorme por vestirse con los colores de sus paisajes. El cuadro es un ejemplo de las múltiples pintas bacanas que usan los bacanes en Caribanía.
Todo empieza por los zapatos, pisos o patozas, de dos tonos para darle color al baile cuando se deslizan en el escenario persiguiendo las notas musicales. El leopanta es la transición en la pinta, debe ser enlace entre los patozas y la misaca. Debe contrastar con esta. Oscuro para equilibrar el brillo de los colores cálidos; o claro para darle velocidad a los colores fríos. La misaca es el estandarte, está en juego toda la creatividad para llamar la atención y tirar un mensaje. La misaca lo dice todo. Cuando tienes todo esto, estás hecho, ya tienes la hebra completa. Estás listo para el bacaneo, el lenguajeo, el bembeteo que enriquecen el espíritu. La esquina te espera, el barrio está atento, el mar está en la orilla, el planeta te está llamando. Oye los tambores, el bembé está empezando. Solo falta que el son, el bolero y la salsa te embriaguen. El mapa de la camisa te muestra los escenarios, con esa pinta te ves bien en todos.
Esta es la pinta de un bacán veterano del Gran Caribe que sigue la tendencia de su propia estética. Hoy, las pintas de los jóvenes bacanes y bacanas del Caribe rompen con el estereotipo y se visten de mil maneras. La bacanería hoy es planetaria, multiversal.
Las bacanas y los bacanes distinguen entre bacanear y tolerar. En la tolerancia estética hay un velado aplazamiento de la negación de la pinta del otro. En cambio en un ambiente con bacanería, al otro, de inmediato, se le reconoce en su condición y se le festeja su pinta. Así como todos no podríamos estar de acuerdo con una única pinta de la bacanería tampoco podríamos pasar al otro extremo: descalificar la pinta del tradicional bacán salsero. El bacán veterano se seguirá gozando su pinta y los otros bacanes y bacanas también lo harán con las suyas. La bacanería la concebimos como una emoción biológica que nos une como especie, vestida con el lenguaje libertario de las artes, con el ropaje variopinto del pluriverso estético de la gran diversidad cultural contemporánea.
El cuadro es solamente un ejemplo de "una posible pinta que pudiera ponerse un bacán en Caribanía", por ejemplo, yo y muchos de mis bróderes que seguimos usándolas. Mis pisos, mis corte águila, son negros con blanco y me los pongo para las ceremonias más importantes de mi vida, como para hacer una ponencia en un congreso de psiquiatría. A nadie se le impone que se ponga esa pinta para ser bacán, lo importante es el vacile firme.
La bacanería contemporánea es una mezcla compleja de todas las diversas manifestaciones culturales. En todas ellas: metaleros, rockeros, emos, punketos, champetos, reggaetos, hay una gran cantidad de bacanes y bacanas buscando una carreta para desarrollar su vida. Ellos saben, en últimas que, lo que los mantiene en este planeta es su propia bacanería. Por eso entre todos la estamos afinando.
Un saludo afectuoso a los Bacanes y Bacanas de la Caribanía. Especialmente de los amigos y amigas que se han reportado desde Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Ciudad de Panamá, La Habana, Santiago de Cuba, San Juan de Puerto Rico, Maracaibo, Caracas, Santo Domingo, Puerto Príncipe, Salvador de Bahía. En todas estas ciudades del Caribe la bacanería se palpa en sus esquinas, sus plazas, en las reuniones familiares, en los bailes. Igualmente un abrazo bacano planetario para los bacanes y bacanas caribanos que emigraron y ahora viven en comunidades o barrios de origen caribeño de ciudades como Miami, New York, New Jersey, Los Ángeles, Toronto, París, Ámsterdam, Londres, Madrid, Barcelona, Roma, Milán, Berlín.

¡Mucha bacanería a todos y todas!
Haroldo Martínez Pedraza
Fundación Bacanería Planetaria
Barranquilla, Colombia.




La Bacanería cultural del Gran Caribe. Hoy dispersa por el Planeta, riqueza de Caribanía.

Los nostálgicos bacanes y bacanas de la diáspora, caribanos dispersos por el mundo,  cuando se reúnen reviven los rasgos esenciales de su patrimonio cultural: bacanería,  valores,  estética, espiritualidad, emociones, sentido de apreciación de la naturaleza,  convivencia festiva, música. Bailan salsa, juegan dominó, conversan sobre béisbol o evocan las plácidas siestas del mediodía en la lejana playa tropical; recuerdan cuando en la hamaca escuchaban encantados a Bob Marley o a Hector La Voe. Viven, reviviendo la Paz de la Bacanería.
Caribanía, y su herencia de la bacanería, se encuentra viva, actuante, donde quiera que se halle un individuo o una comunidad autoconstruyéndose en el espíritu extrovertido y expansivo de la cultura del Caribe. Los caribanos y caribanas se declararán planetarios en la medida en que reconozcan que su destino está ligado al de la humanidad entera. Hacemos parte de la multitud planetaria multicultural que lucha por contrarrestar la destrucción de nuestro hábitat natural. La gente bacana de Caribanía con mentalidad planetaria busca integrarse, sin desaparecer, en la diversidad cultural contemporánea.

 
La bacanería en Caribanía aparece como el espíritu alegre y creativo, que hermanando a los caribanos, despierta simpatía a su alrededor. La bacanería de Caribanía se expresa masivamente y con éxito en la industria del disco, del video, del cine, en el arte y la literatura. La cultura bacana de caribanía es la sal y la pimienta que entusiasma los espíritus de todos que entran en contacto con ella.

Por Hugo González Montalvo
Publicado en el diario EL HERALDO de Barranquilla, Colombia.
Columna de opinión. Página editorial
Martes, 20 de noviembre de 2007.

La Bacanería en el Gran Caribe. Caribanía, una comunidad que se identifica con la cultura bacana.

A la gente del Gran Caribe, que vive en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Ciudad de Panamá, La Habana, Santiago de Cuba, San Juan de Puerto Rico, Maracaibo, Caracas, Santo Domingo, Puerto Príncipe, Salvador de Bahía. le es familiar la bacanería. Se palpa en sus esquinas, sus plazas, en las reuniones familiares, en su música, en los bailes.
Cartagena de Indias, Colombia.
Todas estas ciudades del Caribe, poseen un existencial horizonte de expectativas muy similar, lo que nos hace recordar la vigencia de su parentesco cultural caribano.
Festival de Notting Hill, convocado por los bacanes y bacanas,
 caribanos y caribanas de Londres.
Los que emigraron, las comunidades de ascendencia caribeña que habitan en ciudades como Miami, New York, New Jersey, Los Ángeles, Toronto, París, Ámsterdam, Londres. conservan, aunque transformadas, partes de sus costumbres; entre ellas, la bacanería de sus ancestros.


29 de noviembre de 2010

Bacanería en Italia, Sofía Loren canta y baila Mambo Bacan. Edición BBM, Bacanes y Bacanas. del Mundo.

Sofía Loren canta Mambo Bacan. Escena del film: La donna del fiume (1955). Montaje del audio y video, un aporte de BBM, Bacanes y Bacanas del Mundo.
La palabra bacán se origina en el antiguo vocablo baccan, del latín local de Génova, Italia. Significaba: patrón, capitán de barco, pater familia (padre).
Baccanería, con el significado de alegría, aparece en el Vocabolario Milanese-Italiano. Compilado por Francesco Cherubini en 1839.
La bacanería, como fenómeno biológico, síquico y cultural, acontece en todas las poblaciones humanas del planeta. En los diferentes pueblos del mundo, la bacanería, aunque se la percibe y reconoce de manera similar, se nombra con vocablos diversos.
Invitamos todos los bacanes y bacanas a integrase en el grupo BBM.
Encuéntrenos en Facebook.
http://www.facebook.com/group.php?gid=8343510955

La Fania All Stars, Bacanes famosos. Video: “Quítate tú”.

Los bacanes y bacanas de Caribanía (el Caribe planetario) conservan el recuerdo de la música de esta gran orquesta que ayudo a difundir la salsa y los ritmos caribeños en todo el mundo. Fueron unos bacanes y bacanas que supieron con su talento hacer gozar a plenitud a varias generaciones de salseros y salseras amantes devotos de la su música.
La Fania vive. Su son montuno, sus boleros y salsa siguen vivos en los picós (pick up) de las esquinas de Caribanía. 
¿Usted qué opina?

8 de febrero de 2010

La Investigación de la Bacanería. Indagación sobre la bacanería como modelo planetario de la buena vida.

Estoy seguro que el amable lector reconoce en su entorno a personas que contagian con su alegría, que se relacionan con los demás lúdica y festivamente. Cultivan la amistad, dialogan para solucionar cualquier conflicto. Prefieren la cooperación a la competencia. Buscan la autonomía y tratan de ser autenticas. Son buenas personas. Son personas decentes. Decimos que son personas bacanas.
La indagación sobre la bacanería como modelo planetario de la buena vida.¿Qué es lo común, lo que une a las bacanas y los bacanes, en distintas circunstancias y en variados lugares? ¿Cuáles son las condiciones de su existencia?
Para conocer más de cerca el fenómeno averiguamos cuales eran sus obras, sus emociones, sus pensamientos y sus palabras.
Los datos y testimonios surgidos en sus propios contextos nos ayudaron a diferenciarlos. Fueron reconocidos y reconocidas socialmente como tales por sus vecinos, sus respectivas familias, por los amigos, los entendidos del barrio, los compañeros de trabajo, por personas expertas en el campo de los estudios culturales, etc.
Se exploraron signos y significados en diversos circuitos socioculturales. Inicialmente en las ciudades de Barranquilla, Santa Marta y Cartagena. Después aparecieron bacanes y bacanas por toda Colombia. Esta entusiasta indagación exploratoria quedó registrada como dato videográfico en el documental “La Bacanería, un estilo de vida”.Al presentarse este testimonio publico en canales de televisión abierta y en festivales internacionales permitió que se identificaran, con las ideas y emociones ahí expresadas, personas de otras latitudes.
Para interpretar los distintos aspectos relacionados con el tema propuesto se obtuvieron valiosos contactos por la Internet con profesionales formados en variadas disciplinas que habitan en diversos paisajes. Igualmente se revisaron importantes textos científicos de bibliografía reciente.Surgido del anonimato, de las vivencias espontáneas de bacanes y bacanas, presentamos una recombinación de ideas escuchadas, leídas, pensadas o soñadas relacionadas con el tema de la bacanería.
Es una voz para el ahora, profunda, fuerte, que pretende comunicar el deseo que obliga construir mundos mejores, utopías posibles.
Estamos convencidos de que en todas partes existen individuos y comunidades con fuertes emociones ancestrales - que identificamos como fortalezas. Con las cuales resistir las circunstancias adversas y realizar pequeñas y pacificas acciones directas en la construcción de una sociedad más humana.
Un modelo de buena vida nunca está del todo “aquí”, siempre hay un “más acá biológico” que nos origina y un “más allá” humano y misterioso que nos espera.

14 de enero de 2010

Caribanía, nación que promueve la bacanería.


Por: Hugo González Montalvo
Hoy, cuando las diversas culturas del planeta mantienen contacto permanente a través de múltiples tecnologías, es necesario reflexionar sobre algunos conceptos, y en lo posible adaptarlos a las nuevas circunstancias. Por ejemplo: la palabra Caribe, circunscrita a la población y al territorio de la Gran Cuenca del Caribe, es insuficiente para designar la complejidad de los hechos actuales.  En estos momentos, la  población, y la cultura que allí se generó, está dispersa por todos los continentes. Es decir, el mapa del territorio físico no coincide con el que ocupa la cultura.  Como es necesario designar adecuadamente las cosas con nombres apropiados para evitar confusiones y  con el objetivo de mantener una mínima identidad cultural, propongo la palabra Caribanía para designar a  nuestra nación, que hoy habita en  muchos lugares del territorio planetario. Caribanía sigue gozando con la misma intensidad su cultura, que surgió libertaria en siglos de historias turbulentas en nuestra querida Gran Cuenca del Caribe. Caribanía es una nación que con entusiasmo promueve la cultura de la bacanería, entendiéndola como una virtud ciudadana.

Nota, como anécdota, la palabra Caribanía, con similares connotaciones, la utilicé por vez  primera vez en septiembre de 1989 al titular: “República Independiente de Palmas de Caribanía a un medio metraje narrativo en video con técnica de cine realizado en Barranquilla bajo mi dirección. Contó con la participación de los estudiantes y el apoyo técnico de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Autónoma del Caribe. Muchas gracias a todos ellos.


14 de enero de 2008

La bacanería de Caribanía, acumulado cultural mestizo


Por: Hugo González Montalvo
Recordemos que la bacanería de Caribanía, es un acumulado cultural mestizo de lo mejor de todos los pueblos que a través de la historia han mantenido un constante y fructífero contacto. Se formó con los aportes sucesivos de los pueblos indígenas: los arawaks (llamados siboneyes), de los Taínos, de los osados Caribes; de los colonos españoles, ingleses, franceses, holandeses y de los africanos. Todos llegaron e intervinieron con sus facetas positivas y negativas: conquistas violentas, su letra, su espada, su guitarra, su piratería, sus plantaciones de caña de azúcar, sus religiones, sus instituciones coloniales, sus tambores, su comercio, sus invasiones; por supuesto, con sus bondades, esperanzas y, sobre todo, con sus respectivas bacanerías.
Hoy Caribanía, como colectividad cultural supranacional, es el fruto de una población que trabaja y estudia, que con optimismo lucha para superar las dificultades propias de su desigual desarrollo económico y social. La bacanería de Caribanía es su motor mental y espiritual que la impulsa para lograr la prosperidad deseada.

Para muchos, que vivimos en la plenitud de la fiesta del ahora, que vivimos la bacanería, Caribanía Planetaria es el Caribe que llevamos en el corazón.


Publicado en el diario EL HERALDO de Barranquilla, Colombia. Columna de opinión. Página editorial
Martes, 20 de noviembre de 2007. http://elheraldo.com.co/hoy071120/editorial/noti8.htm