25 de agosto de 2012

La Facultad Predictiva del lenguaje

El pensamiento y la palabra para nombrarlo, el lenguaje, aparecieron sobre la faz de la tierra en el momento en que se constituyó el primer organismo y se estableció una forma de comunicación entre este y el medio externo circundante.

Esto no se debió a un acto de inspiración de una o varias personas sino que se enmarca dentro de todo el proceso evolutivo como una respuesta anticipatoria que busca la ventaja biológica o le permite superar una condición adversa de la naturaleza. Se trata de procesos electroquímicos que se generan en el cerebro a partir de una cualidad predictiva intrínseca que permite pensar que el desarrollo del pensamiento y del lenguaje no fue escalonado sino asociativo: una comunidad primitiva de neuronas creó un medio interno que, interactuando al unísono con un medio externo extremadamente cambiante, fue avanzando hacia realidades predictivas que posibilitaran su supervivencia.


Este es el planteamiento central del libro que acaba de publicar el comunicador social Juan José Trillos con el patrocinio de la Universidad Autónoma del Caribe y que representa un esfuerzo enorme para explicar todo el proceso que va desde la comunicación celular hasta la comunicación digital a través de un repaso biológico, neurológico, antropológico, evolutivo, filosófico, cultural, de cómo fue evolucionando el ser humano y, con él, la cualidad más depurada de su cerebro, el lenguaje.

Es un libro atrevido, revolucionario, en el sentido de aclarar mucho de lo que se había dicho hasta ahora con respecto a la aparición del lenguaje en interminables discusiones que han tratado de atribuirlo a un determinado eslabón en la cadena evolutiva que va de la hominización a la humanización. Trillos se remonta mucho más atrás para explicar la aparición del lenguaje, de cómo el ser humano puede pensar acerca de su pensamiento y propone estos procesos predictivos que anteceden, incluso, a la aparición de la conciencia del “sí mismo”.

Desde esta predictibilidad biológica, Trillos nos lleva a través de la evolución para resaltar ciertos hitos trascendentes en la historia del ser humano, como la aparición de la escritura y el desenvolvimiento de las diferentes etapas de la cultura para desembocar en una de las grandes preocupaciones contemporáneas de lo que se ha llamado la sociedad del conocimiento, las TIC, tecnologías de la información y la comunicación, vale decir, todos los elementos y las técnicas usadas en el tratamiento y la transmisión de la información, fundamentalmente la informática, internet y las telecomunicaciones.

Como pedagogo responsable de lo que enseña a sus estudiantes, tiene una actitud autocrítica muy seria que incluye su propio medio universitario y le permite cuestionar su trabajo para mirar con lupa los procesos que se dan en su ámbito académico, no sólo para criticar lo que está mal sino, también, para lanzar propuestas tendientes a solucionar lo que está por venir a nivel de lenguaje y comunicación.
Juan José Trillos, Lucero Arias, Shirley Briceño, Haroldo Martínez, Katia Oliveros
La Fundación Bacanería Planetaria lo acompañó en el lanzamiento del libro y lo recomienda con la seguridad de saber que encontrarán elementos serios para cuestionar nuestro propio ‘lenguajeo’.

22 de agosto de 2012

La Facultad predictiva del Lenguaje, libro del profesor universitario Juan José Trillos que se deriva de la investigación y reflexión en el ámbito del lenguaje y las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. 
El libro será comentado por el también profesor y psiquiatra, Haroldo Martínez quién desde una crítica académica y científica hará una aproximación a los orígenes del hombre y el lenguaje. En la mesa, además del autor, también estará el prologuista de la obra, Harold Ballesteros Valencia.

Juan José Trillos Pacheco, es comunicador social y periodista de la Universidad Autónoma del Caribe, Especialista en Literatura y Semiótica y Magíster en Ciencias de la Comunicación, con énfasis en nuevas tecnologías, de la Universidad del Zulia (Venezuela). Docente investigador del programa de Comunicación Social Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe. Es editor de libros y revistas científico-académicas.

El prólogo fue escrito por Harol Ballesteros y apartes del mismo aparece en la contraportada del libro. 

Buscar al ser humano, como lo afirma Trillos, solo es posible en el marco de sus relaciones sociales, ningún estudio del lenguaje para llegar a él podría hacerse por fuera de su entorno, contrario a lo que los teóricos del “ágora” contemporánea o “la galaxia internet”, quienes apuestan al hombre por fuera de su estructura social y lo ubican en el estrecho círculo de lo que denominan red. La labor esencial que la lingüística- plantea Jakobson- en todos sus planos, tiene que desarrollar en la época actual consiste en el esclarecimiento de la relación entre el significado general de un signo verbal y su contexto, ya que la “dependencia contextual” es la propiedad decisiva de nuestra lengua, y es previa a la creatividad.

La teoría evolucionista le permite a Juan Trillos el pretexto para adentrarse en lo que, para la ciencia, podría parecer una falsa disyuntiva cuando se pregunta por ¿qué es primero el hombre o el lenguaje?, partida a la que juega muy bien ofreciéndonos respuestas que resultan de poner a casar las piezas en un tablero en el que se mueven con gran habilidad Darwin, Heidegger, Briceño, Havelock, Martín Serrano, Chomsky, Ong o Llinás, entre otros. Esto es, poner en consonancia a maestros y teorías afines o en abierta contradicción, pero que sirven a la intencionalidad última de su autor.

Cuando estamos ad-portas de finalizar el juego que el autor propone en este libro, con la más clara asimilación socrática, nos vuelve al texto haciéndose, así mismo, lo que constituiría tal vez la gran pregunta: ¿De qué estamos hablando? Estamos hablando- se responde- de biología y de cultura. Estamos diciendo que la gran diversidad cultural que ha construido el hombre es el resultado del desarrollo de nuestra biología; una cerebración singular que nos ha permitido un impresionante grado de perfección del pensamiento y el lenguaje.

Este que deberíamos llamar el libro de las preguntas, nos deja con algunos interrogantes que quizá compartan conmigo muchos lectores, entre otros si el cuestionamiento a las nuevas tecnologías de la información y las comunicación, en la contemporaneidad, realmente se constituyen en un real peligro para el ser humano o a caso está respondiendo a un choque paradigmático temporo/espacial.

De todos modos la filosofía del lenguaje halla en este libro una magnífica oportunidad para la divulgación de sus investigaciones y las múltiples rutas trazadas frente al lenguaje por muchas de sus lecturas y, por ende, la de sus maestros y, en última instancia, su inmensa preocupación por el hombre construyéndose en pasado, presente y futuro en contraposición al gato de Borges que solo vive en “la eternidad del instante”.

Harold Ballesteros Valencia

Con el apoyo de la biblioteca de Combarraquilla y el Grupo BBM, Bacanes y Bacanas del Mundo.