14 de junio de 2011

Homenaje Póstumo

A Hugo González,  Bacán Caribano.



Hugo González, o la hermandad de los memes
Por Haroldo Martínez
En la cima de la desesperación, cuando estaba pensando en matarme porque no podía soportar el dolor por la muerte repentina de mi madre, Hugo González, abogado, director de cine y televisión, profesor de arte, investigador de estudios culturales, darwinista, ecopolítico, artivista, cualquier cosa menos psiquiatra, me dijo con su voz de barítono las palabras que contuvieron mi ideación suicida: “Viejomán, tus padres nunca morirán biológicamente para ti, siempre estarán contigo, porque cada célula de tu cuerpo contiene la información producto de la combinación de sus genes, todo tu cuerpo es producto de ese vacile cromosómico”. ¡Claro, es absolutamente cierto! En ningún texto de psicoterapia he podido encontrar un bálsamo mejor para soportar la ausencia física de los padres. A partir de esa frase resucité biológicamente a mi madre y me preparé para la muerte y resurrección de mi padre. Fue tal el provecho que le saqué a la enseñanza que la aplico en la psicoterapia a personas en igual situación.

Además de agradecerle la frase salvadora, le debo a Hugo la amplificación de mis reflexiones sobre la medicina, la biología, el ser humano, la evolución, al guiarme hasta los dominios del pensamiento complejo y la tercera cultura. Me condujo del universo al pluriverso, siempre con rigor científico y con tal nivel de exigencia que sentía que me estaba exprimiendo cada neurona hasta lograr que mi cerebro produjera la idea más depurada. En esas recursiones descubrí por qué a él, y a otros bacanes cercanos, los reconozco como mis hermanos sin que medien consanguinidad o genética. Esto es posible gracias a un neologismo creado por el etólogo Richard Dawkins para referirse a ciertas unidades que son los equivalentes culturales de los genes, los denominó memes. Un meme es una unidad teórica de información cultural que se puede transmitir de un individuo a otro, de una mente a otra, o de una generación a la siguiente. Los memes, como los genes, se replican y se pueden agrupar en dimensiones culturales e incrementarse con otras adquisiciones culturales. La bacanería es el mejor ejemplo de un meme.
Hugo es mi hermano biológico en los memes de la cultura de la bacanería. Lo voy a extrañar y lo voy a llorar como hermano de una misma entraña, de las entrañas de Caribanía, ese meme creado por él para referirse al territorio espiritual ideal cultural del Caribe que va más allá de los límites geográficos. Me queda el honor de haber sido la persona que le mostró el multiverso de la bacanería y le sacó todo lo que de bacán tenía. Su documental “La bacanería, un estilo de vida” ya es un ícono, es un meme con vida propia que se ha ido desarrollando y complejizando hasta la creación de constructos teóricos como Bacanería Planetaria y la Fundación Bacanes y Bacanas del Mundo. Mi hermano caribano fue la persona que rescató la bacanería del nivel de confusión en que se encontraba y la elevó hasta los reinos de las ciencias al darle categoría de fenómeno cultural y emoción que están presentes en todas las sociedades y que se manifiestan de diversas maneras según la cultura del lugar.
Buen viaje de regreso a Gaia, bróder.

15 de abril de 2011 
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El Viejo Hugo,
amigo, compañero de trabajo y maestro.
Por Alex Salebe
 No hace mucho tiempo, tras la muerte de David Sánchez Juliao, la última vez que hablé con Hugo largo y tendido, me dijo que al man en Barranquilla no se le había dado la importancia ni el reconocimiento que merecía, pero su obra está allí y seguirá entre nosotros. Hugo deja más de 15 documentales televisivos, una lista interminable lista de producciones audiovisuales de todo género, un extenso y valioso trabajo investigativo que generosamente abrió a cualquiera que estuviera interesado, la trasmisión de conocimientos, experiencias e inquietudes a cientos de estudiantes, como en mi caso, y además tuvo la capacidad de saber aglutinar y coordinar el trabajo de gente con profesiones aparentemente distantes. Gracias amigo, gracias maestro. Te recordaremos eternamente. Qué vaina! Estoy lejos y no puedo acompañarte hoy, pero siempre me decías: “Viejo Alex, menos mal que supiste marcharte a tiempo”. Un abrazo.

Alex Salebe Rodríguez, desde España.
Periodista
Productor del Documental la Bacanería un estilo de vida.
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                                                                                    Hugo González, Alex Salebe, Haroldo Martínez
Por Haroldo Martínez.
¡Nuestro líder ha muerto! ¡Levantemos las banderas de Bacanería Planetaria! ¡A luchar contra la cultura que descerebra! ¡Que viva la cultura de paz de la bacanería!

Hugo siempre sostuvo que la película de la bacanería debía tener un tinte épico bien definido y aquí le presento, como confidente de sus ideas sobre el filme bacano que no llegó a realizar por su muerte prematura, lo que considero una buena propuesta para que nos dirija desde donde se encuentra y nos lleve al final feliz que él siempre soñó en la tierra prometida del territorio cultural ideal de Caribanía.

Nos deja un legado escrito y fílmico de unos 15 años de investigación sobre la bacanería que se constituye en base ideológica fundamental para que nosotros le demos continuidad a la película que él ya inició. Los que nos consideramos dentro del espíritu de la bacanería sabemos que tenemos por delante el reto de desarrollar el decálogo bacano que Hugo nos hizo el inmenso favor de decantar para dejarnos unos principios éticos, estéticos, filosóficos, de una envergadura tal que tienen que ver con la esencia íntima del ser humano y su proceso de humanización.

Viejo Hugo, los bacanes y bacanas del mundo estamos en el escenario con las banderas. Esperamos tu señal. ¡Luces, cámara, acción!

15 de abril de 2011
Haroldo Martínez Pedraza
Coordinador Científico
Fundación Bacanería Planetaria, Bacanes y Bacanas del Mundo.
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A Hugo González, in memoriam
Hugo González, Katia Oliveros, Oliverio del Villar

Por Oliveros Del Villar Sierra
  Ha muerto, bacanes, un ilustre bacán
que en vida tenía por norma la nobleza,
 que era, como dicen, bueno como el pan
pues nunca anidó su corazón bajezas.

Su espíritu festivo, jovial, alborozado,
a todos prodigaba con gracia sin igual
y su ledo vivir, por su Katia inspirado,
irradiaba amoroso con magin proverbial.

Bacanes como Hugo no son cosa frecuente
sobre todo si tienen la parla elocuente
del verbo exultante de la caribanía.

¡Cuánta falta nos hará querido amigo
pues al irte tu también se fue contigo
la rutilez caribe de tu bacanería!

Barranquilla, 15 de abril de 2011
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Al valeroso Hugo González Montalvo



Por Juan José Trillos

Aguerrido, templado como el acero, tu carácter altivo,
la arrogante muerte no pudo vencer
Pero en venganza transformó tu cuerpo
para que no te puedan ver tus amigos
Empresa inútil la de la parca, la suerte de simientes ya estaba echada,
en el Caribe sembrada está,
Bacanes por montones, iluminados gozan,
¡Qué Bacanería Planetaria, Qué Caribanía del alma!
Te jodiste muerte hijueputa, con afugias y tretas sucias
pudiste cortar su alma,
más su estoico corazón con nosotros por siempre baila
al amigo Bacán que hoy nos dejó.

14 de abril de 2011
Juan José Trillos
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Por Katia Oliveros Cabarcas

A mi amado Hugo González, Bacán Planetario.
Hugo, siempre te recordaré, vigoroso, alegre, solidario, justo, amistoso, pacifista, inteligente, soñador. Compartir contigo estos últimos 11 años, fue una experiencia maravillosa. Me honra haber sido tu esposa y la mujer que te acompañó en este proyecto de vida llamado BACANERÍA PLANETARIA. Con tu dedicación desbordada rompiste fronteras y llegaste a muchos corazones. A mi alrededor pude contemplar de primera mano cómo te admiraban. Sólo bastaba un pensamiento tuyo, una reflexión, un discurso, o tu cálida sonrisa, para que muchos se unieran a la aventura.
Hoy nos queda tu legado, un compromiso vital. Ya nada será igual sin ti. Pero la fuerza de tu energía nos impulsará a continuar tu sueño: “Llevar un mensaje de PAZ, AMOR, SOLIDARIDAD, PACIFISMO, ECOLOGISMO, ALTRUISMO, ESPERANZA, ARTIVISMO. O como bien lo afirmabas: “Es posible la paz planetaria”. PAZ Y AMOR = BACANERÍA. Una fórmula que vale la pena poner en práctica.
No estoy sola en este camino. Hay muchos conmigo. Pero debo resaltar la labor también incesante de nuestro gran amigo Haroldo Martínez, médico siquiatra y coordinador científico de la Fundación, quien durante los últimos 13 años te acompañó en esta investigación de la cual, con mucho orgullo afirmamos que: La bacanería, es un fenómeno biológico, cultural y planetario.
Hoy entendemos que la palabra bacán y bacanería, después de esa investigación, rompieron con los estereotipo. Hoy sabemos que existen bacanes y bacanas en cualquier parte del mundo.
Lo más importante de nuestra misión: “Divulgar los conceptos de la bacanería como filosofía de vida y promocionar las bondades de su aplicación en la vida íntima, social, y planetaria”. Así lo dejaste escrito como la misión que debemos continuar.
Antes de tu partida quisiste dejarlo todo arreglado. Me designaste como la Presidente de la Fundación, honor que me haces. Gracias por tu confianza, Hugo, no te defraudaré. El mismo empeño que siempre tuve tras bambalinas, lo tendré orgullosa como presidente.
Nos encontraremos algún día. Mientras tanto seguiré bacaneando por la paz.

Barranquilla, 22 de abril de 2011

Katia Osiris Oliveros Cabarcas
Esposa
Presidente de la Fundación Bacanería Planetaria, Bacanes y Bacanas del Mundo.
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HUGO EN MI MEMORIA
Por Patricia Iriarte
Cuándo conocí a Hugo es algo que escapa a mi memoria, no porque haya sido hace tantísimo tiempo, sino porque mi memoria siempre se ha resistido a retener números, y las fechas lo son. Pero en los números del tiempo sé que debió ser hace unos diez años, poco después de que yo regresara a Barranquilla, en un agosto del 2000.
En realidad, nos vimos pocas veces a lo largo de estos años, pero las primeras conversaciones, en su pequeño apartamento poblado de libros, de música y de películas, fueron largas y asombrosas. Porque la inteligencia de Hugo y su enorme capacidad para asimilar información siempre nos deparaba un dato sorprendente, ya fuera sobre la naturaleza, sobre el cerebro humano, sobre los genes, sobre música, sobre cine y sobre muchos otros temas de la cultura, la biología, la política, la psicología, la filosofía o la “salsasofía”, palabra que él me acaba de soplar en esta tarde de lluvia furiosa en que por fin me siento a conversarle, y que debe ser una de las ciencias hermanas de la Bacanería.
Hugo, a quien se nos hace tan difícil conjugarlo en pasado, fue uno de esos seres renacentistas plantados entre el siglo 20 y el 21, con toda su hambre de conocimiento saciada en las libros pero también en las redes, de las que él se hizo, al mismo tiempo, cultor y maestro. Una frase de cajón diría que a Hugo le cabía el mundo en la cabeza, porque era, sin dudarlo, un erudito, pero uno que prodigaba su saber y sus intuiciones iluminadoras a todo aquel que quisiera acercarse a ese mundo con actitud atenta, curiosa, bacana.
Por todo lo que alcancé a recibir de Hugo y a compartir en nuestras inolvidables tertulias sobre las cosas del mundo y de esta raza humanoide que lo habita, es que me asalta la idea de que quizás toda esa información que lo hacía un ser consciente, angustiosamente consciente, pudo haber sido el detonante de su “contradicción sentida”, en términos de ese otro bacán llamado Francisco Fadul Noya, otro sabio en los asuntos del cuerpo y del alma.
No quiero abstenerme de lamentar que ahora Hugo, nuestro Hugo chispeante, amable -en el sentido literal del término amar- no esté más con nosotros en este plano físico para seguir disfrutando, aprendiendo y recibiendo su energía en permanente estado de creación y re-creación. Pero no debo ser egoísta. A nosotros nos hace falta para tener con quien botar corriente, por ejemplo, sobre la Operación Gerónimo, pero él ya no tendrá que soportar más las salidas en falso de los gobiernos de turno, las olimpiadas de corrupción en que se la pasan compitiendo nuestros funcionarios ni las malas producciones de nuestra televisión.
El ya cumplió; vino, hizo lo que tenía que hacer, lo que sabía hacer, y continuó su camino hacia otras esferas. Ahora nos toca a nosotros continuar siendo testimonio de esa filosofía de vida que él encarnó como ninguno y que tanto se necesita en estos tiempos borrascosos de la Matria.

Barranquilla, 14 de mayo de 2011
Patricia Iriarte
Poeta
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Por Roque Llanos González
Como fuente viva de agua fresca que nunca se seca, corren los conocimientos, de Hugo González, que después de muerto seguirán alimentando de paz, amor, y buenas intenciones a las futuras generaciones.
El legado que dejo el Rey de la bacanería, llena de orgullo a todos sus amigos, que debemos sentirnos alegres de tener la oportunidad de difundir estas premisas de un nuevo estilo de vida, que pretende de una manera práctica brindarle a la humanidad la solución a la problemática social, encontrado la felicidad a través de la bacanería.
El mejor homenaje que podemos hacerle a HUGO es ser multiplicadores de estas hermosas enseñanzas, ser embajadores de bacanería, en cualquier parte del mundo, pongámonos la camiseta de BACÁN, irradiando buenas costumbres, paz, amor, responsabilidad, alegría, y mucho optimismo, el mundo necesita de Bacanería.

Roque Llanos González
Gerente
Fundación Bacanería Planetaria, Bacanes y Bacanas del Mundo.
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                                                                               Donatella, Tico Salsa, Hugo González y Katia Oliveros
Por Donatella Mucciarini.
Queridas Amigas y Amigos, la muerte de Hugo nos ha dejado a todos aquí en Italia un grande vacío, una ausencia insalvable, un sentimiento de injusticia ante la casualidad, a veces atroz, de la vida.

Hugo se fue, dejándonos sin embargo un extraordinario “techo de estrellas”, estrellas representadas por sus intuiciones y reflexiones, sus expresiones creativas y científicas, su imprescindible capacidad de análisis. Cada estrella es un meme que podemos simplemente admirar pero también estudiar, acercar, profundizar, trasmitir a otras personas, cada uno en su cielo, en su tierra, descubriendo nuevas estrellas-memes y estableciendo nuevos enlaces, fractales, bacanos, dentro de nuestras neuronas y en el mundo de las relaciones, en la cotidianidad y en la labor científica. El suyo fue un enorme compromiso de investigación, saliendo del barrio local para alcanzar el barrio planetario...

Espero que el número de ciudadanos del mundo que lleguen a conocer y reconocer la profundidad de su compromiso creativo y científico para la paz pueda aumentar de una forma fractal, como le gustaría a Hugo, y espero también que sus conciudadanos expresen con letras mayúsculas sus reconocimientos y agradecimientos para un “grande hombre con una grande alma”, como le definieron aquí en Italia, anulando, sin retrasarse, el dicho que afirma que “nadie es profeta en su tierra”. ¡Afirmemos la grandeza de Hugo a través de nuestro compromiso bacano, en nuestro aquí y ahora!

Ciao Hugo, per ogni stella ci lasci un grande tetto di sapienza. Sotto ogni tetto, le tue stelle brilleranno sempre.



14 de mayo de 2010
Donatella Mucciarini, Italia
Traductora
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A Hugo González



Por Jorge Uribe González
"Abrase visto”, término que se empleaba con alguna frecuencia cuando yo era un niño, relacionado con un hecho o circunstancia sorpresiva. En este caso, no fue sorpresiva, porque ya estaba anunciado ese fatal desenlace.
abrase visto, yo sí vi y lideré la acción de las correndillas propias del fallecimiento de un ser humano, solo que aquí se trataba de una persona extraordinaria, con un cerebro privilegiado, de gran ilustración académica, más dotes de docencia, y su más importante logro fue el estudio que realizó sobre el ser humano hasta descubrirle la parte noble, saludable, alegre, responsable, amigable, inquieta, visionaria y artísticas todas a la vez, al final le dio como resultado que este ser tenía que ser un Bacán.
Más adelante comprobó que él encarnaba todos los atributos de su personaje, y fue cuando tomó para sí crear la bacanería hasta llevarla a un sitio desde donde podría irradiar mucha sensibilidad en busca de la paz.
La persona a quien me refiero en estas líneas es a Hugo González, quien falleció el 14 de abril de 2011, con apenas 54 años, pero deja un legado fructífero y expedito para orientarlo hacia la búsqueda de un estilo de vida que pueda acercar a la humanidad a la ansiada paz.
Hugo Rafael González Montalvo, conocido en su familia cariñosamente como ‘Huguito’. Se atrevió a pensar en grande, en esto de la bacanería hasta roturarla para el mundo como Bacanería planetaria.
Esperamos mucho de ella, lo mejor está por venir. Hay madera.
Barranquilla, 1 de mayo de 2011

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                                                          Hugo González, Carmen Sierra, Alvaro Tirado

Son muchas y variadas las enseñanzas que se obtienen y que se agradecen cuando se vive la irrepetible experiencia de compartir con alguien tan especial que en plena cosecha de sus atributos personales, la vida se le revela inevitablemente breve.
La inconformidad por la ligereza del paso por la vida del amigo que hemos perdido, nos golpea a diario y de lleno a quienes aun permanecemos. La ausencia material y vitalista de Hugo nos impone un gesto de amargura que casi siempre, en la intimidad del recuerdo acompañamos de un improperio en contra de esa fatalidad. A Hugo escuché lanzar un maldita sea, cuando ni siquiera intuía de la existencia del enemigo mortal agazapado en su médula ósea. Si es que la adversidad se le atravesó como el cumplimiento ineluctable de un mal destino cósmico. Sólo que él nombraba a eso mismo de otra manera, con otro improperio. Por encima de nuestro legitimo disgusto, los planes de la parca son insaciables e ineluctables. Nos siembran ante la encrucijada de someternos ante el dolor paralizante y la acción reivindicatoria del legado del ser querido que perdimos.
La decisión ha de ser la toma del camino que Hugo predicó y practicó. La acción reivindicatoria del legado generoso y fértil. Ojalá con la toda la fuerza, el dinamismo, la alegría, rigor y constancia de su ejemplo incuestionable.
Hugo nos advirtió sobre el mal mayor del momento: la normapatía. De manera que el llamado es a perturbar este estado de complicidad con que la cultura de la queja se instala y perpetúa la injusticia.
Nos animó Hugo al artivismo. Desde su gracia estética, cada quien ha de empujar la causa colectiva de la hora actual que camina la utopía en la trilla por un mundo mejor.
Un mundo mejor requiere de un ser humano evolucionado, evolucionista, consciente y crítico, convencido de que el cambio reside en el reto de lograr una identidad planetaria, totalmente aliada de la naturaleza, un ser humano dueño de una condición de convivencia humana, capaz de aceptar complacido el enriquecimiento cultural desde una posición de profundo respeto por los otros. La condición para mejorar al mundo impone la reivindicación individual de la ética política. Una ética política que derrote la costumbre del oportunismo, la avivatada que hoy explica excusas que atribuyen la corrupción a la condición humana.
La bacanería desde la perspectiva creativa de Hugo, gana la condición de un humanismo remozado responsable de un continuo hacer intelectual solidario socialmente con la causa de una cultura mística, altruista, colectivista amasada en un racionalismo aprueba de toda metafísica embaucadora.


Barranquilla, 14 de mayo de 2011
Alvaro Tirado Arciniegas.
Historiador.
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Al maestro Hugo González en su partida a la eternidad.

Por Diana Pedrosa Cadena
Partiste en un bote sin remeros,
para descubrir los brazos,
que como invisible leño siempre te trajeron a auscultar orillas de tus mundos visionarios,
esculpiste verdades y sagradas utopías,
de hacedor, escritor de nuevos mundos, donde la paz florece,
sin guerras ni anarquía,
tu fe hoy surca aires boyantes,
fuiste mártir de la vida, héroe sin reino,
conocedor de tierras prometidas,
tu bacanería fue el premio a tu alma digna de sabios procederes,
encontraste el camino para partir sin brújula al estrellado cielo,
en oscuridad aún te sientes,
pues diste fe a la ciencia, sin garantes, sólo espíritu en ti había,
una fuerza y ánimo sin iguales
que exámenes nunca redujeron,
y siempre creció tu augusto genio,
ni tu vida, ni tu promesa asida, de seguir con valientes acometidas,
de hazañas, escrituras, placer,
no te faltó la vida,
siempre viviste prestamente,
como si tus años fueran tantos o tan pocos,
que correr querían para no dejar tierra sin hollar con tu escritora mano,
no pudieron los daños de ninguna tristeza menoscabar tu vida,
como Lorenzo sonrió en tan hirviente paila,
las brasas que quisieron afectar tus venas por dentro, se redujeron a ceniza,
partiste para dejar vida bien larga,
tu juventud apenas mostró una cana impía,
satúranle los años a tu madura vía, de conceder estilo, razón,
poder y canto
a los ritmos de la vida,
nada faltóle a tu herida, para ser santa,
el martirio ha culminado,
venciendo,
te venciste,
sin obsesión,
partiste sin añoranza por los años,
es mejor la juventud para la bacanería,
nunca pasará tu risa y tu voz potente y clara, que reía,
y daba un claro sí a la vida, trascendiendo masacres, y políticas erradas,
tu síntesis de vida, es decir sí a la alegría, al ser ético, constante,
en virtudes y verdad acompasados,
fuiste un caminante sin descanso,
pusiste muchas arenas de oro a la vida
te cansaste del respirar fatigado,
hoy descansas con ángeles en otra vida,
donde contemplar puedes con mejores ojos, tus estancias,
donde tus ideales se forjan para siempre más allá de mármol y arcilla,
eterna juventud te asiste en cantos,
fuiste el alma,
tambor para el costeño que aprende a ser desde los postulados de tu bacanería,
siempre esforzado, siempre alegre, y triunfante,
cuando la justicia, el saber,
el amor incondicional sean el pan de cada día,
Hugo, no has muerto, apenas tu lema ha comenzado!

Barranquilla, 24 de mayo de 2011
Diana Pedrosa Cadena
Docente Facultad de Bellas Artes - Universidad del Atlántico

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Ciao Hugo.....

Por  Rita
Ciao a tutti....
Scrivo da Milano,Italia......

Non ho conosciuto personalmente Hugo....ma tramite la mia carissima amica Donatella Mucciarini,ho avuto modo di conoscere la Bacaneria...il pensiero di Vita che ho sempre sentito molto vicino al mio cuore e alla mia anima.....

Un Uomo come Hugo lascerà un grande segno in ognuno di noi.....
Portiamolo sempre con noi.....Perchè è di Uomini con una bella Anima come la sua
che la Terra ha bisogno...Ora più che mai....
Un caro saluto a tutti voi...e.....ciao Hugo.......!

Rita desde Italia.
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