22 de febrero de 2007

¿Qué se entiende por bacanería?


La bacanería es una emoción gratificante. Se experimenta una sensación de plenitud ética. Es un modelo práctico y conceptual de la buena vida.
Es un fenómeno natural y cultural. Es un modo de vivir. Es un estilo de vida que busca la autenticidad.
Es un sentir que se comparte, es una alegría íntima, social y planetaria. Es la celebración de la vida que nos permite mantenernos fuertes, con tranquilidad anímica.
Es un estado mental estable, que nos hace competente para resistir el flujo incesante, el cambio continuo de la incertidumbre.
Es sentir la satisfacción de actuar basado en un acuerdo tácito: lo que la comunidad espera es lo que pensamos darle. Es una conducta justa y solidaria, una conducta ética.
Una concepción racional e intuitiva del deber biológico de sobrevivir como especie humana en nuestro hogar planetario.
Es una manera personal de sentir la experiencia mística, la experiencia cumbre del yo unido con el todo. Es sentir la vida humana como una memoria, una estructura emergente, parte y todo de la naturaleza.
Es poseer clara conciencia de sobrevivir de manera responsable, es estar atento a la información del ahora. Es un sentimiento de existencia.
Es un ideal que confiere identidad y singularidad. Es un proyecto de vida realizable en el respeto óptimo de los derechos humanos.
Es mantener la esperanza de una cultura pacifica mundializada basada en la convivencia democrática de la multitud planetaria estructurada en red.
Es un sentimiento de amistad y fraternidad, una dimensión del alma humana que confiere sentido a la vida.
Es un poder individual, social y político. Un poder responsable, que se autocontrola para impedirse ser poderoso, injusto, violento, guerrero.

8 de febrero de 2007

!Poetizar la vida!

También en el goce de las artes y en la vida espiritual reconocemos a la emoción bacana.La mayoría de nosotros sabe que la emoción de la bacanería, se expresa con tal libertad estilística y multiplicidad de manifestaciones, medios y expresiones, que no admite que pueda ser reducida a un estereotipo, dogma, religión o ropaje.Los bacanes y bacanas cultivan el espíritu que les satisface. Tienen mentes abiertas, pensamientos sin prejuicios y una visión planetaria que les permiten buscar, encontrar o inventar afinidades donde en apariencia sólo hay oposiciones; poetizar la vida, encontrar similitudes en aspectos que parecen no tener conexiones.

Bacanería Solidaria.


Una multitud es bacana cuando los grupos e individuos que la integran adoptan una conducta inteligente y justa en el uso de los recursos, materiales y simbólicos, disponibles.Son bacanas la cooperación en el trabajo, la preferencia por el diálogo, el respeto por la vida humana y el ecosistema.La bacanería es una manifestación de solidaridad humana en la que se realiza el ideal de fraternidad bajo premisas de igualdad, justicia y libertad. Es un fenómeno natural y cultural.Reconocemos que en cada una de nuestras conductas, en nuestra propia concepción del yo, en nuestros sueños, en los sentimientos más íntimos, está presente la cultura.Aceptamos que la cultura nos transforma en la misma manera en que nosotros la transformamos. Hoy antropológicamente entendemos a la cultura como un todo que no deja por fuera ningún aspecto de la vida: la forma en que respiramos, lo que comemos, lo individual, lo social, lo económico, lo religioso, la educación, la salud, el poder político, etc.Como conocimiento, como forma de pensamiento, la cultura basada en la bacanería facilita la convivencia democrática civilizada y hace más digna la existencia.La parte amable de la historia humana nos sirve para sustentar nuestra esperanza y la parte negativa para avergonzarnos, para mantenernos alerta.A pesar de todas las dificultades, de los estímulos constantes de la cultura chabacana, la experiencia nos indica que podemos (y debemos) controlar la insolencia de nuestros instintos agresivos.

Bacanear para superar las diferencias.

Las bacanas y los bacanes distinguen entre bacanear y tolerar.
En la tolerancia hay un velado aplazamiento de la negación del otro. En cambio en un ambiente con bacanería, al otro, de inmediato, se le reconoce en su condición de ser humano.
Los bacanes y bacanas se organizan en comunidades, asociaciones, círculos de amigos y ecoaldeas bacanas. No aceptan determinismos paralizantes ni utopías ingenuas. Conviven interactuando con conductas amables basadas en el altruismo reciproco.
La idea es convertirse en una red supranacional de ciudadanos planetarios que compartan el deseo de vivir en una sociedad humana que se autorregule al máximo para acercarse lo más razonablemente posible al ideal de democracia directa.

Bacanería Planetaria: bienestar para todos, para que nadie pierda.


La lucha es por conseguir lo optimo, el limite posible del ideal. Construir una sociedad productiva, autoorganizada económicamente con justicia social.
Es condición necesaria para la vigencia de una sociedad bacana que las personas cuenten con salud, educación y bienestar mínimo. Que posean un empleo, un trabajo, una actividad productiva responsable, respetable, que prodigue lo suficiente para realizar sus respectivos proyectos de vida.
Es importante que todas las actividades económicas, manteniendo un comportamiento ético, procuren un adecuado aprovechamiento de los recursos, sustentado en el interés público.
Una sociedad bacana debe promover una economía que estimule la distribución del ingreso y la ganancia obtenida del trabajo.
La comunidad internacional debe integrar a los ciudadanos actualmente excluidos de los beneficios del sistema productivo mundial.
Mientras subsistan, los Estados Nacionales deben basar su accionar político en la búsqueda de la equidad social, conservando sano el ecosistema en su necesario intercambio de bienes y servicio a escala planetaria.
Seria deseable una ciudadanía planetaria organizada de una manera diferente, es posible que surja una estructura emergente que promueva la vigencia de una democracia directa, que relacione en una red libertaria mundial las diferentes comunidades con un sentido igualitario.
Muchos piensan, por ejemplo, en una especie de constitución mundial –supranacional-basada en el respeto a los derechos humanos, promovida por una creciente y responsable opinión publica planetaria.Familiares, amigos, vecinos y compañeros, en medio de las dificultades, afirman que la única paz que conocen es la bacanería.

La Bacanería Como Propuesta de Cultura de Paz.

Los estudiosos de los fenómenos sociales nos dicen que donde exista injusticia estructural escasean los valores compartidos.
La crueldad y el horror generan frustración, malestar. Sin embargo, aún en condiciones extremas, encontramos a personas optimistas que encuentran soluciones para sobrevivir con dignidad.
Los bacanes y las bacanas perciben "el mundo como es" y no les satisface la actual vida guerrera. Es una lucha permanente entre naciones estados y empresas transnacionales. Por eso se imaginan “un mundo cómo debe ser", en convivencia pacifica. Asumen a la bacanería como una idea que se debe ejecutar en el presente con acciones directas libertarias. Acciones de democracia radical. Un proyecto igualitario para realizar en la diversidad cultural.
La bacanería es nuestra propia manera de concebir la vida digna. Es un valioso recurso anímico social para impulsar y acompañar cualquier intento de detener la negación de tantas vidas. Sabemos que todavía hay muchas bacanas y muchos bacanes capaces de autocrearse desde el feliz acontecimiento de estar vivos.
Sabemos también que los humanos somos lo suficientemente inteligentes para autotransformarmos. Que tenemos la capacidad para autocumplir nuestra propia profecía. Que podemos evitar tanto dolor y sacrificio de vidas humanas promoviendo, en cualquier parte del planeta, el desmonte de la cultura de la guerra, la conocida y vieja guerra por el lucro desaforado.
Guerra renovada con el refinamiento salvaje de los negocios transnacionales globalizados en el entorno cibernético y por la posesión territorial de los recursos naturales donde la fuerza física, la militar, se impone como amenaza o como agresión violenta. Cómo superar todo esto, es el gran reto de los humanos en el siglo XXI. Los bacanes y las bacanas aportan un concepto optimista de la vida que anima a construir un mundo mejor. Aportan un proyecto de vida planetaria. Para los bacanes y bacanas la bacanería es algo muy serio, que conlleva una valoración ética. Todos sabemos bien que el horizonte se desplaza con nosotros y que en el camino la propuesta de bienestar colectivo se reformula constantemente, con imaginación y con crítica creativa.

La Bacanería Íntima, Social y Planetaria

La bacanería como emoción biológica no es exclusiva de nuestro barrio, ni de una determinada región, sino que está presente en todos los seres humanos.
La bacanería se vive localmente pero su origen es planetario. Está presente en todas las culturas, aunque se distingue con otros nombres. No está concientemente mundializada con el mismo nombre.
En nuestra propia vecindad se sabe que sólo son bacanas aquellas relaciones de convivencia que se fundan en la aceptación del otro sin exigencias. En esa convivencia bacana no se necesita más distinción que la que nos permite concebirnos como seres humanos y reconocer esa misma condición en los otros. Por eso se habla de la cultura de la bacanería como un instrumento que nos humaniza, que nos permite autotransformarnos individual o colectivamente en seres humanos. Es un conocimiento adecuado y conveniente para contrarrestar en los tiempos contemporáneos a la tendencia que sólo promueve el consumo egoísta.
Los bacanes y bacanas están convencidos que sólo el respeto y el reconocimiento de lo común biológico cultural de las distintas poblaciones humanas nos abrirán camino hacia una nueva forma democrática de habitar el planeta: la bacanería íntima y planetaria.

La Bacanería Es Alegría

Foto: Katia Oliveros Cabarcas. Son de Negros de Santa Lucía . Carnaval de Barranquilla, Colombia.
Abrimos los ojos y experimentamos la vida entre los humanos; somos conscientes que estamos compartiendo el fluir del misterio de lo insondable, de la deriva natural.
Sentimos una alegría profunda.Es una forma intensa, prudente y moderada de celebrar la vida. Para los bacanes y bacanas el alegrarse en la bacanería no es la celebración sin control de todo lo que en la vida sucede, ni la indiferencia o el desprecio mezquino del dolor ajeno.
Es la alegría de la libertad responsable. Es la alegría de sentirse humano entre humanos. Es vivir con alegría la espiritualidad humana a través de la solidaridad, de la compasión, el compartir.
Es el experimentar gozoso de lo místico, de la música, de la meditación, del baile, de la filosofía, de las ciencias, de la intuición creativa, del juego limpio.